• 15 de Junio de 2016

Ramón Naqui, director del Parque Industrial de Las Piedras (PILP) es español y cuenta que en su país los parques industriales llevan décadas. “Ninguna empresa puede instalarse por fuera de un parque industrial”, asegura.


Este fenómeno, que en España lleva más de 30 años, recién empieza a tomar forma en Uruguay. El gobierno visualiza en los parques industriales no solo la posibilidad de atraer empresas inversoras, sino de potenciar los sectores de actividad que más le interesan para ampliar la matriz productiva. 

Actualmente en Uruguay hay 10 proyectos de parques industriales: cinco aprobados, uno en evaluación y cuatro en consulta, según indicó a Café & Negocios, el titular de la Dirección Nacional de Industrias (DNI), Sebastián Torres. La DNI es la unidad encargada de estudiar y aprobar estos proyectos, de acuerdo a los requerimientos que tiene la ley de parques industriales de 2002 (la Nº 17.547).
Según esta norma, se denomina parque industrial “a una fracción de terreno que cuenta con determinada infraestructura instalada” como “caminería interna y de acceso al transporte nacional”, energía y agua adecuadas a las necesidades de las industrias que allí se instalen, sistemas básicos de telecomunicaciones, tratamientos de residuos y áreas verdes, entre otros requerimientos. 
Se dispuso que los parques industriales tengan los beneficios impositivos que dispone la conocida ley de inversiones. El año pasado se le agregaron exoneraciones . 
Este mix impositivo no solo está atrayendo a inversores sino a empresas nacionales y extranjeras. 
La modalidad está siendo capitalizada por las intendencias, que en la mayoría de los casos, se asocian con los privados para desarrollar el proyecto. En gran parte de las iniciativas, la comuna pone la tierra y el privado desarrolla el proyecto. 
 
Crecer con orden 
El gobierno está interesado en promover los parques industriales porque permiten  lograr “un desarrollo del territorio más allá de la capital”, dijo Torres.  
Al mismo tiempo, posibilitan reordenar el crecimiento industrial. “En lugar de tener industrias dispersas en diferentes lugares, se tiene un solo predio disponible para varias empresas”, que muchas veces son del mismo sector, dijo. Esto les permite, además, reducir costos ya que “pueden hacer compras en conjunto y dividir gastos en agua y energía”.
 
No obstante, para Torres lo más importante es que los parques industriales ayudan a diversificar la matriz energética, direccionando los beneficios impositivos hacia los sectores de actividad que consideran prioritarios para el desarrollo del país.
“El primer objetivo de la ley de inversiones era captar inversión extranjera directa y fuimos exitosos en eso. Ahora hay que refinar los beneficios para los sectores que queremos captar”, advirtió. 
 
En este grupo ubicó el sector automotor, la biotecnología, la nanotecnología, la industria química, la farmacéutica y la industria electromecánica. Negocios y oportunidades 
El primer parque industrial en instalarse en Uruguay fue Zonaeste en 2008. Desde entonces se aprobaron cuatro iniciativas más: el parque industrial de Juan Lacaze, el agroindustrial Alto Uruguay en Salto, el Industrial de Paysandú y en este año se sumó el Productivo Uruguay, ubicado en Canelones.
El parque Zonaeste –el único totalmente privado– es propiedad del empresario Fernando Pache. Está ubicado en el kilómetro 24.200 de la ruta 101 y tiene una extensión de 22 hectáreas, donde las parcelas se venden, no se alquilan.
 
En ese predio se alojan la planta de cacao F. Pache SA, Danone (lácteos), L’Oréal, y en los últimos años se sumaron compañías del rubro logístico y automotor. 
Su director, Fernando Pache, adelantó a Café & Negocios que en este momento se están construyendo 25 mil metros cuadrados techados más, que serán ocupados por tres empresas “dedicadas a la distribución de productos fríos y congelados y a la logística de productos secos”.
Pache está muy conforme de haber invertido en este negocio, dado que el emprendimiento crece todos los años. 
En el otro extremo, está el parque agroindustrial Alto Uruguay, localizado en Salto. Se trata de un proyecto totalmente público, diseñado y desarrollado por la Intendencia de Salto, que fue aprobado en 2010 y cuya obra está terminada. 
 
El director municipal de Inversión y Desarrollo de la comuna salteña, Álvaro Compá, dijo a C&N que en estos días se estará haciendo el primer llamado a empresas interesadas en instalarse. 
A diferencia de Zonaeste, la empresa “puede comprar su parcela, y empezar a funcionar”. La intención de la comuna es que este año se instalen las primeras compañías.
Pese a su cercanía con la frontera, hasta el momento la mayoría de las compañías interesadas en el parque de Salto son uruguayas y se mueven en el sector frigorífico y logístico.  
 
El director municipal reconoció que “es cada vez más complicado” convencer a las empresas de instalarse en Salto, pero aclaró que esta nueva herramienta puede ayudarlos.  
 
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